lunes, 26 de abril de 2010

Yo sigo...

Lost. Admito que no he sido el fan nº 1 de la serie. Me vi la primera temporada de un tirón, mientras que la segunda y la tercera las vi sin orden alguno, según el episodio que pillara zappeando. A partir de la cuarta temporada seguí la serie al ritmo americano, y pretendo hacerlo hasta su fin, el 23 de mayo. No tengo ninguna duda de que ésta serie se ha hecho un hueco en la historia de la televisión, ¡y muy merecido! Aún así, tengo que contaros un secretillo...

¡Un momento! Antes de nada quiero haceros una aclaración. Ahora mismo me encuentro escribiendo desde un ordenador portátil que será destruido en cuanto acabe ésta entrada. He cerrado mis esplendorosas cuentas bancarias y me he dado de baja del FHM. También he comprado un billete de ida en avión hacia un país mediocre y alejado de los conocimientos geográficos que pueda tener cualquier americano. Mi familia y amigos..., bueno, en estos momentos me alegra ser una persona cerrada y alejada de las relaciones sociales.

Como verán, va a ser difícil dar conmigo. Estoy tomando las precauciones necesarias ante alguna posible represalia.

¿Por qué?

Porque mi secretillo es el siguiente:

Lost me parece una serie mala.

Fundido Negro.

Sobre el fondo negro, aparece en blanco, y girando, la frase Diario de un Director Frustrado

Corte.

(¡Wuau! Menudo cliffhanger, ¿eh? Sólo espero no tardar 6 años en escribir un post para explicaros todo.)

3 comentarios:

Esme dijo...

xD yo tengo que ver algun año de estos Lost xD

Finchy dijo...

El día que eso ocurra, compro el programa.

lmelcon dijo...

Broche de bronce para una serie de oro. Un final fácil, previsible, pasteloso y romanticón que, lejos de resolver nada, ha sido invertido en reencontrar a los enamorados.