lunes, 19 de abril de 2010

Ideativitis.

La gente me pregunta de donde saco mis ideas, y creo que se asemeja a una enfermedad. Me refiero a que es igual que cuando abres una ventana o..., o tienes que coger el metro. Te expones a que te invada un virus. Del mismo modo, en mi vida dejo que me invadan las cosas que me rodean, ya sean un programa de televisión, o si oigo una conversación al azar y pienso ¡qué interesante! Y no sé, a veces..., a veces una sola imagen puede ser suficiente para que él pueda..., pueda penetrar en mi organismo y empiece a crecer hasta apoderarse de mi cuerpo. Y antes de darme cuenta, mi única posibilidad de escapar es escribir el libro, aunque eso signifique que por el camino cree algunos monstruos.

Timothy Hutton (La caja Kovak)


Así son los virus. Todos tienen una forman semejante de actuar. Da igual que hablemos de aquellos que producen enfermedades, de aquellos que se encargan de jodernos nuestros ordenadores (como el simpático que se me coló anteayer en mi portátil), o de aquellos que existen únicamente en nuestras mentes, las ideas.

Las ideas pueden surgir tras horas y horas de concentración o, de repente, sin tan siquiera buscarlas. Realmente, una vez que se tienen, no importa como han sido fabricadas. En el momento en el que aparecen y nos seducen, siempre que nos seduzcan, acabamos enfermos. Ni el paso del tiempo, ni la experiencia, ni nada puede hacer que las olvidemos. Entonces, ¿cuál es la cura? Realizar la idea. ¿Quieres escribirla?, ¡escríbela! ¿Quieres cantarla?, ¡cántala!. Sólo convirtiendo en realidad lo inexistente podrás avanzar a cosas nuevas.

Sé de lo que hablo. En mi caso, en casi cualquier cosa que pretendo realizar, añado ideas varias que he tenido a lo largo de los años y aún no he podido realizar. Es algo inevitable en mí. Cuando el proyecto se cae, las ideas vuelven a su casa esperando otra oportunidad para alzar el vuelo.

Quizás tu idea no es del todo buena o quizás culmine en una obra maestra que cambiará la forma de ver el mundo, o una parte de él. Eso no lo sabe nadie. Lo que yo si sé es que te aportará experiencia, una perspectiva nueva, diferente. En la mayoría de los casos eso no es suficiente, cierto. Pero como se dice: A falta de pan, buenas son galletas.

Por otra parte hay algo que me aterroriza. No es el hecho de tener una idea irrealizable, que también, ni nada parecido. Lo que hace que me cague en los pantalones es la gente que hace lo imposible para no infectarse con este virus. El desconocimiento por las normas, los tecnicismos, y los modelos, hacen que huyan inmediatamente. Y lo peor es que se trate de personas creativas que niegan la posibilidad de que lo sean.

En la Facultad, tengo amigos que se comportan así, y si alguno de ellos está leyendo esto (y espero que se den por aludidos) que se dejen de tonterías y se atrevan a enfermar sin que les importe el resto. Que no se trata de cuanto sepas, sino de cuanto puedas aprender.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Paco!
Esta claro que las ideas son arriesgadas la mayoría de las veces, la mitad no gustan, desagradan ,pero siempre tendrás la seguridad de sentirte con mas experiencia si las llevas a cabo, porque harás real lo inexistente, lo absurdo, patético, o buenas que sean tus ideas. Y si no, mira nuestra única obra. ¿Quién diría? El otro dia fui a tutoría de Araceli y cuando entramos Yoses y yo, le dijo a su compañera (el despacho es compartido)"mira estos son los de la RAE que les enseñe a Luis y nose quien..(profesores), te lo he enseñado?"
Sin embargo, aunque el documental solo tuviese 15 visitas rancias en You Tube y hubiesen sido de nosotros, me sentiría igual de orgulloso por haberlo llevado a cabo. Es la experiencia, si señorito Paco.

Finchy dijo...

Ese morenoooo!!! jaja
Y aún mejor que la experiencia, es los momentos de amistad compartidos (oins, pero que bonico que me ha quedado).

lmelcon dijo...

Las mejores ideas, compañero, siempre llegan por sorpresa. Pero si no las buscas, no llegan.
Por cierto, no sabía que tuvieses un blog, te animo a seguir dándole duro.

Finchy dijo...

Muy cierto Lucas, muy cierto.
Me lo hice hace muy poco, no sé, me dio por ahí. Le daré duro, te agradezco los ánimos.